viernes, 28 de mayo de 2010

Ese nose que, que me hizo sentir una cosa muy rara, rara como inexplicable

Hace más de diez años, al terminar la secundaria me vi obligado, por mi padre y el deseo de un futuro promisorio, a abandonar la ciudad que me vio crecer, deje amigos, familia y querencia, me subí a un colectivo flechabus, y visité la ciudad esporádicamente. Pero nunca, jamás nunca, volví. Seguí ciego como un caballo con anteojeras, estudié, trabajé progresé, como si eso fuera a hacerme feliz.

Hace algunas semanas decidí visitar nuevamente la ciudad de San Jose de Gualeguachú. Compre el pasaje, me fui a retiro me subí nuevamente a un flechabus, viajé tres magras horas entre películas mediocres y llantos de hijos ajenos. Llegue a la nueva terminal de la ciudad. Camine por el pasillo del bus, me pare en la puerta dispuesto a bajar, esta se abrió y una ráfaga de viento me ilumino le rostro, me refregó un olor indescriptiblemente familiar, uno que me hizo verme a mí mismo 10 años atrás, más joven, mas inocente, plenamente inconsciente de todo lo que dejaba atrás. Me uní conmigo mismo una década atrás, vi mi vida mirada por mí mismo y por los que me aman o amaron, cruce 10 años ciegos en un aleph instantáneo y privado. Di un paso adelante y apoye mi pie derecho en la ciudad que me vio nacer.

Resoné mi nariz, baje la mirada e hice un gesto para correr mi cabello, fue inútil todos se dieron cuenta que lloraba.

2 comentarios:

  1. Buenísimooo tu post!! Algo parecido me pasó el año pasado, que loco!!

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  2. la verdad no se como llegue aca ,pero lei todo tu post desde el principio al fin y no hay desperdicio.La verdad muy bueno,y cuenta experiencias de vida muy fuerte,y que no se olvidan.espero sigas escribiendo ,y potenciando tu talento . becho desde uruguay.

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